El parque natural del cañón de RÃo Lobos está situado a caballo entre las provincias de Burgos y Soria, siendo el único parque natural situado en nuestra provincia. La zona más visitada es el tramo soriano que desde el puente de los siete ojos avanza por el cauce del rÃo hasta alcanzar la famosa ermita de san Bartolomé , centro religioso, en su época de la misteriosa orden de los caballeros templarios.
Tal vez esta condición de ser este tramo menos conocido, representa una ventaja ya que es muy probable que en nuestro paseo no nos encontremos con gente y podamos disfrutar del silencio o el canto de las numerosas aves que pueblan este parque. Es lamentable pero varias veces hemos podido sufrir a personas haciendo el famoso “eco” a lo largo del cañón, lo que indica la falta de educación en muchas de las personas que visitan la naturaleza.

El tramo que queremos visitar parte de Hontoria del Pinar, tras seguir las indicaciones que nos llevan a una explanada con chopos donde podremos dejar nuestro vehÃculo. Nuestros pasos seguirán el curso descendente del rÃo lobos, que en muchos tramos desaparece bajo tierra para reaparecer posteriormente. Según avanzamos en nuestra camino las sabinas que aparecÃan al principio son sustituidas por el pino negro. Poco a poco el cañón se va haciendo más profundo y escarpado. En sus paredes son numerosas las cuevas y abrigos en los cuales es fácil sorprender alguno de los muchos buitres leonados que habitan en este parque.
Tras recorrer aproximadamente 8 Km. llegaremos a una carretera, desde aquà varias son las opciones, la primera si solo disponemos de un coche retomar nuestros pasos y por el cañón regresar a Hontoria. Si disponemos de dos vehÃculos, podemos dejar uno de ellos en la localidad soriana de Ucero y continuar de nuevo por el cauce del rÃo para realizar el tramo antes mencionado desde el puente de los siete ojos hasta la ermita de San Bartolomé, esta muy cercana a la población de Ucero donde se encuentra un centro de interpretación del parque. Este segundo tramo es tal vez algo más espectacular por la altura de sus paredes, el rÃo está continuamente presente y las buitreras también abundan.
Rodeando esta ermita podemos observar varios ejemplares de olmo, todos ellos muertos por frafiosis y también la Cueva grande donde existen algunas pinturas rupestres.